MALLA DE FIBRA DE VIDRIO

Rhonamesh T-150

La malla de fibra de vidrio Rhonamesh T-150 está diseñada para reforzar sistemas de fachada y ayudar a absorber esfuerzos mecánicos en revestimientos exteriores. Gracias a su tratamiento antiálcalis y resistencia a la tracción, contribuye a reducir la aparición de grietas provocadas por impactos, asentamientos, contracciones o dilataciones en obra.

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Datos Técnicos
Uso
La malla se utiliza en el sistema RHONATHERM de aislamiento térmico por el exterior de los edificios para absorber y distribuir los esfuerzos mecánicos a los que puede estar sujeto el sistema (impactos, movimientos de asentamiento, contracciones y dilataciones, agentes externos) y evitar, por tanto, la formación de grietas en la fachada.
Dilución
No aplica
Vida útil de la mezcla
No aplica
Tiempo de Secado
Segunda capa de mortero aprox. después de 24 h
Limpieza
Presentación
Se suministra en rollos de 55 metros (± 2%)(1.10×50).
Acabado
Malla blanca con logo Isaval
Rendimiento
Aprox.1,10 m²/m²
Ficha Técnica
Manual de Mantenimiento
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¿Qué problema resuelve la malla fibra de vidrio?

En fachadas exteriores, los movimientos del sistema, impactos, asentamientos, contracciones y dilataciones pueden generar fisuras visibles y pérdida de estabilidad del revestimiento. Rhonamesh T-150 ayuda a distribuir esos esfuerzos mecánicos dentro del sistema, reduciendo el riesgo de grietas y mejorando la durabilidad del acabado.

Beneficios del Producto

Refuerzo mecánico para fachadas exteriores

Rhonamesh T-150 aporta refuerzo al sistema de fachada al absorber y distribuir esfuerzos mecánicos. Esto es clave en obras expuestas a impactos, movimientos de asentamiento o variaciones térmicas. En obra, ayuda a mejorar la estabilidad del revestimiento y reduce la posibilidad de fallas prematuras en muros exteriores.

Tratamiento antiálcalis para mayor durabilidad

Su resistencia frente a la acción de los álcalis de los morteros cementicios permite que la malla mantenga su desempeño dentro del sistema. Esta característica es importante cuando se trabaja con morteros en fachadas, ya que mejora la compatibilidad del refuerzo y contribuye a una solución más durable.

Ayuda a prevenir grietas en revestimientos

La malla de fibra de vidrio actúa como una capa de refuerzo que ayuda a controlar fisuras ocasionadas por tensiones internas del sistema. Esto mejora el resultado final en fachadas, especialmente en proyectos donde se busca mayor vida útil, mejor apariencia y menor mantenimiento correctivo.

Instalación rápida y controlada

La ficha técnica indica que Rhonamesh T-150 permite una colocación fácil y rápida. Además, cuenta con referencias visuales como borde rojo, línea azul y marcas de medición, lo que facilita el solape, el corte y la nivelación durante la instalación en obra.

Descripción del Producto

La malla de fibra de vidrio Rhonamesh T-150 es una solución técnica de refuerzo para fachadas exteriores, diseñada para integrarse en sistemas de aislamiento térmico exterior y revestimientos con mortero. Su función principal es absorber y distribuir esfuerzos mecánicos que pueden afectar la estabilidad del sistema, como impactos, movimientos de asentamiento, contracciones, dilataciones y otros agentes externos.

En proyectos de construcción y mantenimiento en Perú, las fachadas están expuestas a cambios de temperatura, humedad, movimientos estructurales y desgaste por uso. Por ello, incorporar una malla de refuerzo adecuada ayuda a mejorar el comportamiento del revestimiento y a reducir la aparición de grietas, fisuras o desprendimientos asociados a tensiones en la superficie.

Rhonamesh T-150 cuenta con tratamiento antiálcalis, lo que permite una mejor resistencia frente a morteros cementicios. Esta propiedad es importante para obras donde se aplican capas de mortero, tarrajeo técnico o sistemas de fachada que requieren estabilidad y durabilidad. Además, su resistencia a la tracción y al alargamiento contribuye a reforzar el sistema sin comprometer la trabajabilidad durante la colocación.

Frente a soluciones sin refuerzo, el uso de una malla técnica permite mejorar la distribución de cargas y esfuerzos dentro del revestimiento. Esto es especialmente útil en rehabilitación de fachadas, edificios comerciales, viviendas, obras institucionales y mantenimiento de muros exteriores.

La malla se presenta en rollos de 50 metros, con ancho aproximado de 100 cm, facilitando su aplicación en paños verticales. Su diseño incluye guías visuales para controlar el solape mínimo de 10 cm, ayudando a una instalación más ordenada y eficiente. Rhonamesh T-150 es una alternativa profesional para proyectos que requieren reforzar fachadas y mejorar la durabilidad del sistema aplicado.

Procedimiento de Aplicación

Preparar la superficie
Verificar que la superficie esté limpia, estable y lista para recibir el sistema de mortero correspondiente. La correcta preparación ayuda a mejorar la adherencia y el desempeño del refuerzo.
Aplicar la primera capa de mortero
Colocar la base de mortero Rhona T-700 según el sistema indicado. Esta capa servirá como soporte para integrar la malla de fibra de vidrio.
Colocar la malla verticalmente
Desenrollar Rhonamesh T-150 de forma vertical y presionarla sobre el mortero fresco, trabajando de arriba hacia abajo para asegurar una correcta integración.
Presionar en forma de espina de pez
Presionar la malla desde la línea central hacia los lados, evitando pliegues y bolsas. Esto ayuda a distribuir correctamente el refuerzo dentro del sistema.
Respetar el solape mínimo
Solapar al menos 10 cm con la malla adyacente. Las guías visuales de la malla facilitan el control del traslape durante la instalación
Aplicar segunda capa de mortero
Después del secado aproximado de 24 horas, cubrir con una segunda capa de mortero Rhona T-700 para completar el sistema de refuerzo.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué sirve la malla de fibra de vidrio en construcción?
La malla de fibra de vidrio sirve para reforzar sistemas de revestimiento, morteros y fachadas exteriores. Ayuda a distribuir esfuerzos mecánicos y reduce el riesgo de fisuras causadas por impactos, asentamientos, contracciones o dilataciones en la superficie
Sí, ayuda a reducir la aparición de grietas cuando se instala correctamente dentro del sistema de mortero. Su función es absorber y distribuir tensiones, mejorando la estabilidad del revestimiento exterior frente a movimientos, impactos y cambios propios de la obra.
Una malla antiálcalis está tratada para resistir la acción de los álcalis presentes en morteros cementicios. Esto es importante porque permite que la malla mantenga su resistencia y desempeño dentro del sistema de fachada durante más tiempo.
Se coloca sobre una primera capa de mortero fresco, presionándola de arriba hacia abajo y evitando pliegues. Luego se solapa al menos 10 cm con la malla adyacente y, tras el secado, se cubre con una segunda capa de mortero.